Juanillo más animado bajo el tono de voz, prosiguió con el relato de la desdichada cría que aseguraba haber tenido la visita nocturna del Diablo y de haberlo llamado ella misma todas las noches utilizando esa oscura melodía.
- Ella lo amaba, según decía, lo amaba porque era humano, tenía todos los rasgos espirituales carentes de hipocresía. Era egoísta, vengativo y no acataba las normas que dictaba Dios. Por eso fue expulsado del paraíso. Durante toda la historia de la humanidad ha estado presente. Se le han achacado innumerables nombres: Satanás, Belial, Lucifer, Leviathan, Astaroth, El Ángel Caído, Luzbel, Mephistofeles, Belcebú… Pero ella siempre lo llamaba su príncipe. El Príncipe de la Dulce Pena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario